Escritura Creativa. La voz narrativa. Atlas de textos. | Itaca Escuela de Escritura

Escritura Creativa. La voz narrativa. Atlas de textos.

Ítaca Escuela de Escritura La voz narrativa

II - ATLAS DE TEXTOS: LO QUE QUEDA ENTERRADO, DE CARMEN MARTÍN GAITE

 

La niña se había muerto en enero. Aquel mismo año, al empezar los calores, reñíamos mucho Lorenzo y yo, por los nervios, decíamos. Siempre estábamos hablando de nervios, de los míos sobre todo, y era un término tan inconcreto que me excitaba más.

—Estás nerviosa —decía Lorenzo—. Cada día estás más nerviosa. Date cuenta, mujer.

[…]

… Detrás de un silencio así, sin motivo, estallaba la riña […] Me empezaba a quejar de soledad, de cualquier cosa, ya no recuerdo. Todo lo mezclaba: iba formando un alud confuso con mis palabras y bajo él me sentía aplastada e indefensa.

—No se sabe qué hacer contigo, mujer, qué palabra decirte —se dolía Lorenzo—. Contrólate, por Dios…

[…]

De la niña no habíamos vuelto a hablar nunca, ni hablábamos tampoco del nuevo embarazo. A veces me preguntaba él: «¿Qué tal te encuentras hoy?», y yo le contestaba que muy bien —porque en realidad de salud estaba muy bien—; pero no decíamos nada más ni él ni yo, procurábamos cambiar de tema, y pienso que era por miedo....

"Lo que queda enterrado", Carmen Martín Gaite.

Cuentos completos, 1958.

Qué voz tan familiar, ¿no os parece? Nos dejamos llevar por ella sin reparar en ninguna peculiaridad; al fin y al cabo estamos ante una mujer que habla de sí misma, de lo que le pasa, como en tantos y tantos ejemplos de narradoras femeninas que pueblan la literatura.

Pero escuchémosla con algo más de detenimiento: ¿Desde dónde habla? Frente al marido, que habla desde el saber y la racionalidad, desde la seguridad y la firmeza, la narradora habla desde la inseguridad y el no saber; es una voz dominada por las emociones, una voz que no afirma, sino que incluso parece menospreciarse por su propia confusión. Plasma así un rasgo distintivo del orden patriarcal y una de las preocupaciones permanentes de Carmen Martín Gaite: la dicotomía entre razón y emoción. La razón se adscribe al orden, a lo masculino; la emoción, al desorden, a lo femenino; en clara subordinación. Y esa falsa premisa que atraviesa nuestra cultura y nuestras vidas es lo que plasma de maravilla la voz que ha escogido Carmen Martín Gaite para este cuento.

Os invito a leerlo entero. Podréis reconocer en cada uno de sus rasgos que estamos ante una voz perfectamente construida para plasmar desde qué lugar tan diferente hablan el marido y la esposa, la dificultad que tienen y seguimos teniendo para legitimar la voz de la emoción. Por eso resulta tan interesante. Al fin y al cabo, la literatura nos cuenta cómo nos contamos el mundo, de qué modo nos contamos cómo somos.

© Isabel Cobo