Escritura Creativa. El manejo del tiempo. Semblanzas. | Itaca Escuela de Escritura

Escritura Creativa. El manejo del tiempo. Semblanzas.

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IV - SEMBLANZAS: CARMEN DE BURGOS

 

Si repasamos nuestra tradición literaria más inmediata, enseguida surgen nombres decisivos de escritores que marcaron el cambio del siglo XIX al XX: Unamuno, Baroja, Azorín, Valle-Inclán, Carmen de Burgos… ¿Cómo? ¿Una mujer junto a los escritores del 98? Parece que estoy sintiendo el desconcierto. Sin embargo, se trata de una escritora, ensayista, periodista, traductora… que en su época gozó de un inmenso y merecido prestigio nacional e internacional.

Nacida en Rodalquilar (Almería) en 1867, se valió de su título de maestra para abandonar a un marido maltratador y acabar instalándose con su hija en Madrid, donde muy pronto empezó a ser conocida como Colombine, el seudónimo con el que firmaba su columna diaria en la prensa. No solo fue pionera como periodista (primera mujer con una columna fija en un diario nacional y primera corresponsal como cronista del conflicto del Rif), también defendió públicamente el derecho al voto femenino y una ley de divorcio, y fue creadora con su labor divulgativa y su propia vida libre de convencionalismos de un nuevo modelo de mujer.

En cuanto a su obra narrativa, además de los miles de artículos publicados en la prensa española y extranjera, la componen cerca de dos centenares de títulos: novelas, ensayos, biografías, poemas, libros de viajes, estudios literarios, traducciones de Ruskin, Salgari y Tolstoi, libros de entrevistas, prólogos, semblanzas de escritores… Una de sus novelas, Puñal de claveles (1931), basado en el crimen de Níjar, anuncia ya el drama que desarrollará Lorca dos años después en Bodas de sangre. En cuanto a sus ensayos, cuando murió en 1932, La mujer moderna y sus derechos era considerado la biblia del feminismo español. (Recordemos que El segundo sexo, de Simone de Beauvoir, no se publicaría hasta 1949).

Pero llegó la guerra civil a los cuatro años de su muerte, y ya en 1939 el franquismo hizo todo lo posible por borrar su nombre y su memoria. Lo primero fue incluirla en la primera lista de autores prohibidos («honor» que compartió con Zola, Voltaire, Rousseau, Gorki…). Pero lo decisivo para la destrucción de su imagen y su legado fue la campaña ridiculizadora que se llevó a cabo con su figura, caricaturas grotescas incluidas. La larguísima posguerra hizo lo demás. Por qué su nombre no fue rehabilitado inmediatamente tras el fin de la dictadura resulta inexplicable, más si tenemos en cuenta el prestigio nacional e internacional que había alcanzado antes de su muerte. Afortunadamente, las cosas están cambiando. Como muestra, ha sido designada por el Centro Andaluz de las Letras «Nueva Clásica Andaluza 2019», lo que va a permitir que muchos descubran a esta autora imprescindible de nuestra historia y nuestras letras.

© Isabel Cobo