Escritura Creativa. Los buenos comienzos. Atlas de textos. | Itaca Escuela de Escritura

Escritura Creativa. Los buenos comienzos. Atlas de textos.

Ítaca Escuela de Escritura Los Buenos Comienzos

II - ATLAS DE TEXTOS

 

«La casa era grande porque nuestros proyectos también lo eran1». Así comienza Llenos de vida, la novela de John Fante en la que el protagonista y narrador se llama John Fante. ¿Por qué este es un buen comienzo? Porque esa frase actúa como una coda antepuesta a la historia que Fante nos va a contar. Las primeras palabras anticipan lo patético del chiste sobre sí mismo, el reconocimiento de que la vida tiene algo de parodia, y la parodia tiene mucho de drama no tan singular. La fórmula que Fante (el autor) utiliza para dar comienzo a su novela remueve al lector, lo sitúa en el centro de unas dudas (¿Eran grandes? ¿Ya no lo son? ¿Por qué ese foco en la casa?) alrededor de las que la historia va a desarrollarse de inmediato.

La casa que era grande ya no lo es tanto porque, entre otras cosas, el hijo que John Fante y Joyce, su mujer, esperaban llega para ocuparla y subrayar el conformismo del recién estrenado padre. «Conté diez dedos en las manos, diez en los pies y un solo pene. La verdad es que un padre no podía pedir más». Eso es lo que dice Fante la primera vez que ve al bebé, un varón como le exigía, entre el desdén y el escepticismo, el abuelo de la criatura.

Esa casa que era grande resulta estar infestada de termitas. Tanto que el suelo de la cocina cede y Joyce, embarazada de siete meses, termina hundiéndose en él. Con ese inicio, no podemos evitar que nuestra atención se dirija, desde entonces y sin remedio, a un lugar que, desde la primera frase, queda convertido en símbolo autosuficiente de un desequilibrio. El lector queda advertido de que, por algún motivo, la vivienda representará ante todo un error de perspectiva, un mal cálculo.

Los proyectos, las esperanzas, los planes de los Fante también eran grandes. Hay algo de descargo, de excusatio non petita en esas palabras, en ese pretérito escogido en el comienzo cuando uno ya sabe que las ilusiones se han desinflado. Acaso la pareja creyó alguna vez que el American way of life era otra cosa distinta. John Fante ha publicado tres libros, y el tercero es el que menos ejemplares ha vendido. Los guiones son lo único que hace llegar algo de dinero a casa, aunque no lo suficiente como para reparar el destrozo de las termitas.

Los proyectos no abarcan tanto como parecía. John Fante ya nos lo había dicho en ese inicio: la casa era grande porque sus proyectos también lo eran. Pero ya no. Desenredamos desde ese comienzo el hecho de que sus proyectos no pasaban por ser el hombre, el marido y el padre en los que ya no podía dejar de reconocerse. Bien pensado, habrían tenido suficiente con una casa mucho, mucho más pequeña.

1 En el original en inglés, el inicio queda formulado así: «It was a large house because we were people with big plans».

© Jesús Barrio