La novela más famosa del mundo: El Quijote | Itaca Escuela de Escritura

La novela más famosa del mundo: El Quijote

  • El Quijote como primera novela moderna.
    • Evolución de los personajes.
    • Profundización en su psicología.
    • Diversos elementos metaficcionales.
  • Crítica al orden establecido.
  • Multiperspectivismo.
  • La libertad como tema y como clave de interpretación.
  • El humor.
  • ¿Y después de El Quijote?

 

Han transcurrido 400 desde la muerte de Cervantes, autor de la primera novela moderna. Y el género no solo sigue vivo, sino que lo está ahora más que nunca.

La modernidad de El Quijote

Los personajes de El Quijote evolucionan a lo largo de la novela: Sancho se “quijotiza”, y don Quijote se “sanchiza” poco a poco, ante la mirada del lector. Esta es una de las claves de la modernidad del texto. También lo es que nos encontramos ante la primera novela en que se sabe no solo lo que los personajes dicen (a través de sus diálogos) sino también lo que piensan.

Mezcla entre vida y literatura

Y otra de esas importantes claves es que se borran los límites entre literatura y vida: la una y la otra se confunden no solo en el protagonista de la historia (don Quijote enloquece debido a ello) sino también en distintos momentos de la narración, ya que Cervantes juega a mezclarlo todo, mencionando la propia novela dentro de la novela en distintos momentos, mezclando espacios reales (diferentes espacios) con otros lugares imaginarios, poniendo el desarrollo de la mayor parte de narración en boca del supuesto historiador musulmán Cide Hamete Benengeli [1] (hábil táctica metaficcional con la que Cervantes da a don Quijote entidad de personaje real, cuya vida habría encontrado escrita y estaría traduciendo el citado historiador, y que además sirvió a Cervantes para eludir la censura de su época).

Don Quijote, rebelde con causa

En el Quijote hay episodios enormemente críticos con el orden establecido. Por ejemplo, aquel en que el caballero andante se pone de parte de la pastora Marcela y defiende, con ella, su derecho a decidir[2] . Se trata de una novela multiperspectivista, donde no existen las verdades absolutas y todo se cuestiona, donde la propia libertad creadora de Cervantes (que escribe su gran obra después de quince años sin haber publicado) sirve como eje vertebrador de la novela.

La libertad

Por eso, y también porque en Cervantes dejó profunda huella su tiempo de cautiverio en Argel y otras dos ocasiones en que fue encarcelado injustamente, una de las más insignes citas de la novela es, sin duda, la que trata sobre la libertad [3] y encontramos en el capítulo LVIII de la segunda parte.

Novela de humor

Escrita con intención humorística y gracias al uso de numerosos recursos paródicos (como el uso intencionadamente retórico de un lenguaje obsoleto), la gran novela de Cervantes ha sido, sin embargo, tomada muy en serio por los escritores de todo tiempo y lugar.

Tres siglos de silencio

No obstante, desde la fecha de la publicación de la segunda parte de la obra (1615) hasta la llegada de la gran literatura del llamado Boom Latinoamericano, transcurrieron más de tres siglos en los que la novela en español apenas dio muestras de esa grandeza que ya había alcanzado con Cervantes. Ahora bien, a la vuelta de esos tres siglos nos encontramos con magníficas obras narrativas. Entre otras, La ciudad y los perros, de Vargas Llosa.

 

 

 


 [1][…] luego se me representó que aquellos cartapacios contenían la historia de don Quijote. Con esta imaginación, le di priesa que leyese el principio, y haciéndolo así, volviendo de improviso el arábigo en castellano, dijo que decía: “Historia de don Quijote de la Mancha, escrita por Cide Hamete Benengeli, historiador arábigo”.

 [2]“[…] mas no alcanzo que, por razón de ser amado, esté obligado lo que es amado por hermoso a amar a quien le ama […] el verdadero amor no se divide, y ha de ser voluntario y no forzoso”.

 [3]“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.